El Colegio Santa Teresita ha estado laborando ininterrumpidamente durante 85 años como institución educativa privada. El Colegio Santa Teresita conformó su identidad a partir de la gestión de tres educadoras hermanas, Lourdes, Minetta e Itha Roques, que aportaron al proyecto sus ideales más puros, su acción decidida y perseverante. Dado el hecho de que surge en el 1931, a un año del inicio de 31 años de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo, pronto tuvo que tomar posición frente a situaciones condenables, y optó por la defensa de la nacionalidad, por el fomento de los valores patrios, de la cultura e idiosincrasia dominicanas.

Durante esos 70 años ha estado consciente de la necesidad de contribuir a la formación de sujetos, de personas, de entes capaces de aportar a la sociedad que les tocó vivir, no tan sólo sus conocimientos sino actitudes de valoración hacia nuestra nación, de participación y enriquecimiento de nuestra cultura; orientando su actuación conforme a las normas éticas y cristianas.

Desde su inicio, demostró que confiaba en la capacidad para aprender de todos sin discriminación, por lo que no hizo selección de los mejores, sino que, en su seno acogió estudiantes provenientes de familias que optaron por la escuela, y a cada uno le dio la oportunidad de ser mejor cada día, de superarse a sí mismo. En sus aulas estudiaron jóvenes no videntes, con problemas de audición, que hoy constituyen un orgullo de nuestra sociedad.

Desde su fundación, la Institución ha estado inmersa en procesos de reflexión sobre el tipo de escuela que somos y el tipo de escuela que queremos ser. Hoy en día, se inscribe en el sin número de escuelas latinoamericanas que desean renovarse con miras al nuevo siglo a fin de satisfacer necesidades propias de este mundo cambiante, caracterizado por la revolución tecnológica y científica.

Somos conocedores de que el desarrollo educativo en Latinoamérica, y particularmente en República Dominicana está muy por debajo de lo requerido. Se hace imprescindible brindar alternativas de solución para lograr sujetos más competentes, competitivos, orientados por una mística de acción y de trabajo; capaces de valorarse a sí mismos y su cultura, pero respetando a los demás, apreciando los valores multiculturales; capaces de respetar y trabajar a favor de los derechos humanos, a favor del medio ambiente, de la niñez, de la mujer, de lo ancianos, de los discapacitados.

Los directivos, docentes, padres y alumnos del Colegio Santa Teresita han iniciado una reflexión conjunta acerca de los aspectos en los cuales somos eficaces, y en cuales debemos llevar a cabo procesos de mejora. Para determinar la eficacia estamos prestando atención a cuatro niveles relacionados con la misma: el contexto, la escuela, el aula, el alumno. El propósito de determinar, hasta donde sea posible, en qué medida la escuela responde a las expectativas de las propuestas innovadoras del sistema educativo, a las necesidades de nuestra población escolar; si propicia un clima y cultura escolar productivos; si centra sus principales esfuerzos en el aprendizaje, si ofrece un seguimiento adecuado al progreso de sus alumnos; su si sus directivos y profesorado están actualizados o envueltos en procesos de actualización; si ofrece oportunidades de participación a los padres, en fin, si cumple con sus metas, y muy particularmente con aquellas que nos identifican y nos diferencian de los demás.