Cuando el sol alza su disco luminoso
y se agita allá en lo alto la bandera,
vamos todos rebosantes de alegría
hacia el templo milagroso de la escuela.

Como abejas laboriosas trabajamos
en la placida colmena de las aulas,
nuestra miel es la tarea que rendimos
recogiendo cada dia una enseñanza.

Fina miel, que hoy en el alma va naciendo
y nos hace amar la lucha y el estudio,
en el fondo del panal de la existencia
no hubo un néctar ni más dulce ni más puro.

Cuando el sol baja su disco luminoso
y desciende de lo alto la bandera,
las alegres abejitas se dispersan,
pero todas van soñando con la escuela.